Hable con su médico o dietista.
Si es necesario, compruebe sus niveles de vitamina D con análisis.
Evite tomar suplementos sin consultar a un especialista.
Cada cuerpo es diferente, y la supervisión médica proporciona mayor seguridad.
Resumen:
No hay que ignorar el dolor en las piernas y los huesos. A menudo puede ser una señal de que el cuerpo necesita prestar más atención a la nutrición, especialmente a la vitamina D.
Realizando pequeños cambios como la exposición al sol, una alimentación consciente y el cuidado natural de la piel, puedes mantener huesos sanos, mejorar la movilidad y vivir con mayor comodidad y vitalidad.
relaja los músculos cansados
Aplique calor durante 20 minutos, seguido de 20 minutos de frío.
2. Estiramientos suaves. Los movimientos ligeros
y regulares ayudan a:
Mantente flexible
reducir la rigidez
mejorar la movilidad
Incluso unos pocos minutos al día pueden marcar la diferencia.
3. Baño con sales de Epsom.
Las sales de Epsom son ricas en magnesio, un mineral asociado con la relajación muscular.
Agregue ½ taza a la bañera.
Permanezca inmerso durante 15 a 20 minutos.
¿Cuándo debería consultar a un especialista?
Si bien los hábitos naturales pueden ser muy útiles, siempre se recomienda:
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