Algunos afirman que el ajo y el orégano son milagrosos, pero muchos médicos prefieren no mencionarlo. Te doy la receta si me la dices.

Hay alianzas que la naturaleza crea con una inteligencia particular. Tomemos como ejemplo el jengibre y el clavo.

Dos sencillas especias, presentes en toda cocina que se precie, que, al combinarse, se convierten en un poderoso remedio para aliviar el dolor, relajar las articulaciones y devolver al cuerpo la sensación de calor y fluidez que a veces perdemos.

El jengibre, con su picor que sube hasta la garganta y estimula cada célula, es un conocido antiinflamatorio natural. Los clavos de olor, esas pequeñas estrellas secas, son

Enriquecido internamente con eugenol, un compuesto con propiedades analgésicas y antioxidantes que la ciencia moderna ha estudiado exhaustivamente. Juntos, forman un complejo que se ha utilizado durante siglos en la medicina tradicional china y ayurvédica para “encender el fuego interior”, mejorar la digestión y aliviar los dolores reumáticos tan molestos con la llegada del frío.

Pero no hace falta viajar al otro lado del mundo para beneficiarse de esta sabiduría. Simplemente dirígete a la cocina y prepara una de estas sencillas recetas diseñadas para incorporar el poder del jengibre y el clavo a tu vida diaria.

Para ver las instrucciones de cocina completas, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón Abrir (>) y no olvide COMPARTIRLO con sus amigos en Facebook.