4. Enfermedad de Parkinson
En la enfermedad de Parkinson, debido a la dificultad para tragar, la saliva a menudo no se traga a tiempo. Además, debido al daño en algunos nervios, la secreción de saliva también aumenta, lo que provoca babeo.
5. Trombosis cerebral
Si existe una obstrucción en los vasos sanguíneos cerebrales, algunos de los músculos que controlan la garganta pueden dejar de funcionar correctamente, y el paciente no puede controlar activamente esos músculos mientras duerme, lo que provoca babeo.
Si se acompaña de síntomas como comisuras de los labios torcidas, saliva que a menudo fluye en una sola dirección y ojos que no se cierran bien, es momento de extremar la vigilancia.
6. Arteriosclerosis
Si padeces aterosclerosis, esta provocará isquemia y falta de oxígeno en el cerebro, los músculos faciales se relajarán y la función de deglución también disminuirá, lo que facilitará el babeo.
En particular, las personas de mediana edad y los ancianos con hipertensión, colesterol alto y diabetes deben extremar las precauciones.
Para mejorar el babeo durante el sueño, existen 3 maneras:
1. Cambia tu posición al dormir.
Dormir boca arriba puede reducir el babeo, equilibrar el desarrollo de los distintos órganos del cuerpo e incluso facilitar la respiración. Intenta no dormir boca abajo; puedes usar una almohada cervical en forma de U para reducir las molestias.
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