“Intercambio”.
El anciano pareció confundido.
Mason señaló al perro.
“Me dejas comprarle pollo”.
El anciano parpadeó.
Luego rió.
Risa de verdad.
“Eso es manipulador”.
Mason asintió.
“¿Funciona?”
Largo silencio.
Luego el hombre aceptó.
Un pequeño movimiento.
Como si costara algo.
Mason miró la bicicleta.
Luego preguntó:
“¿Tienes nombre?”
El anciano asintió.
“Walter”.
Mason señaló al perro.
Walter pareció sorprendido.
Pensó.
Luego sonrió.
“…Suerte”.
Mason asintió.
Justo.
Antes de irse, miró el carrito de reciclaje.
Luego preguntó en voz baja:
“¿Necesitas ayuda?”
Walter negó con la cabeza.
Luego dijo:
«No».
Hizo una pausa.
«Pero gracias por venir a verlo».
Mason empezó a ponerse los guantes.
Walter añadió:
«La mayoría de la gente solo me ve a mí».
Esa frase acompañó a Mason hasta casa.
Para ver las instrucciones de cocina completas, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón Abrir (>) y no olvide COMPARTIRLO con sus amigos en Facebook.
